Retail · 15 de agosto de 2026
Ferreterías: catálogo, stock y presupuestos en minutos.
Encuentra tornillos y herramientas al instante, arma presupuestos en el mostrador y deja de recorrer el almacén veinte veces al día.
La ferretería de barrio se gana la confianza con frases como «para eso necesitas esto». Eso no lo cambia ninguna pantalla. Lo que sí cambia es el tiempo que pierdes buscando un código, un precio o una caja al fondo del almacén cuando hay cola en el mostrador.
Un catálogo digital con buscador permite escribir «tornillo 6×40», «broca madera» o escanear un código de barras y ver al momento referencia, precio y si queda algo en estantería (aunque sea orientativo). Es como tener al dependiente más veterano siempre al lado, pero sin interrumpirle.
Para clientes profesionales —albañiles, electricistas, pintores— podéis armar un presupuesto en pantalla: líneas, cantidades, márgenes, y enviarlo por email o imprimirlo. La próxima vez que vuelvan, el historial está guardado.
Si vuestro proveedor manda listas de precios, se pueden importar (cargar de forma automática) para no reescribir cientos de filas a mano. Eso en técnico se llama integración o importación periódica; en humano: «que el programa se entere solo de las subidas de precio».
La inteligencia artificial puede sugerir productos que suelen ir juntos («si llevas cola, ¿revisamos la espátula?») o leer una foto de una lista de materiales y pasarla a líneas de presupuesto para que tú solo revises. Tú validas; la máquina adelanta el trabajo pesado.
No os vendemos un ERP industrial pensado para una multinacional. Ambigram os hace la herramienta que encaja en vuestro mostrador, con vuestro lenguaje y vuestro ritmo. Si la ferretería es vuestra casa, el software debería sentirse como un mostrador más, no como una oficina en Madrid.
Pieza editorial de Ambigram. No es un comunicado de las compañías citadas. Para un proyecto a medida, cuéntanos qué estás construyendo.