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IA · 6 de septiembre de 2026

iPronics y NVIDIA: €108 millones para conectar la IA con luz.

La spin-off valenciana de fotónica cierra una Serie B con NVIDIA como inversor. Qué es iPronics ONE, por qué importa la red óptica de los centros de datos y qué significa para España.

Chip fotónico iluminado con el logo de NVIDIA

El 2 de septiembre de 2026, la empresa valenciana iPronics anunció una ronda de financiación Serie B de 125 millones de dólares (unos €108 millones). En la operación entra como inversor estratégico NVIDIA, el gigante de los chips de IA. La ronda la colideran los fondos Maverick Silicon y Light Street Capital.

En lenguaje llano: no es una app ni un chatbot. iPronics fabrica la «carretera» de luz que conecta las GPUs dentro de un centro de datos. Cuando entrenas o sirves modelos de inteligencia artificial, miles de chips tienen que hablarse muy rápido. Si esa red se atasca, las GPUs carísimas se quedan a medio gas. iPronics propone cambiar esas conexiones con luz (fotónica) y reprogramarlas al momento, sin rehacer el cableado cada vez.

Chip fotónico iluminado con el logo de NVIDIA en primer plano
NVIDIA entra en la ronda de iPronics: fotónica programable para redes de IA.

Quién es iPronics.

iPronics nació en 2019 como spin-off (empresa surgida de la universidad) de la Universitat Politècnica de València, tras años de investigación en fotónica programable. Su sede principal está en Valencia y ha abierto oficina en Santa Clara (California) para estar cerca del mercado estadounidense de IA.

Al frente están, entre otros, el CEO Christian Dupont y el fundador y CTO Daniel Pérez-López. La plantilla ronda el centenar de personas; con esta ronda la compañía habla de acelerar contratación (en prensa española se ha citado el objetivo de aproximarse a duplicar el equipo).

Además de capital privado, iPronics ha contado con apoyo público ligado al ecosistema de semiconductores en España (incluido el marco del PERTE Chip), un detalle importante: Europa intenta no quedarse solo en software mientras el hardware crítico se decide fuera.

Qué problema resuelve (sin jerga de más).

Un centro de datos de IA es, en el fondo, un pueblo de GPUs. Cada GPU es un obrero potentísimo. El cuello de botella ya no es solo «¿cuántas GPUs tengo?», sino ¿cómo se pasan el trabajo unas a otras?

  • Las redes eléctricas clásicas (cobre y conmutadores electrónicos) consumen mucha energía y tienen límites de ancho de banda.
  • Los enlaces ópticos fijos son rápidos, pero rígidos: si el patrón de tráfico cambia (entrenar un modelo distinto, fallar un nodo, repartir inferencia), el cableado no se adapta solo.
  • Rehacer la topología a mano cuesta tiempo y dinero; sobredimensionar la red «por si acaso» también.

Piénsalo como un cruce de autovías: si cada mañana el tráfico cambia de dirección, no quieres derribar puentes: quieres semáforos inteligentes. iPronics hace de semáforo… pero con luz.

Primer plano de un chip de silicio con caminos de luz fotónica en cian y violeta
Fotónica de silicio: la luz se guía por el chip para conmutar conexiones.

Fotónica de silicio y conmutación óptica, explicadas.

Fotónica es usar luz (fotones) en lugar de solo electricidad (electrones) para mover información. Fotónica de silicio significa fabricar esos circuitos de luz aprovechando procesos parecidos a los de los chips de silicio: más compactos, más escalables y, a la larga, más baratos de producir en volumen.

iPronics se centra en OCS —Optical Circuit Switching, o conmutación de circuitos ópticos—: en lugar de abrir y cerrar paquetes de datos como un router clásico, establece caminos ópticos reconfigurables entre puntos del clúster. Su plataforma bandera se llama iPronics ONE (Optical Networking Engine): un equipo pensado para montarse en rack (el armario estándar del centro de datos), con control, telemetría y APIs para que el software de la infraestructura pueda reordenar conexiones en tiempo real.

  • Dentro del rack y entre racks: conectividad programable para clústeres de GPUs.
  • Reconfiguración rápida: la empresa habla de tiempos del orden de milisegundos (muy por debajo de lo que costaría un cambio físico).
  • Software incluido: no es solo hardware opaco; se integra con la orquestación del centro de datos.
  • Objetivos prácticos: mejor aprovechamiento de las GPUs, menos energía en la red y crecer sin «tirar» la infraestructura cada año.
Conmutador óptico montado en un rack de servidores con luces de estado
iPronics ONE: el motor de red óptica pensado para racks de IA.

La ronda: cifras, inversores y para qué sirve el dinero.

Resumen de lo anunciado el 2 de septiembre de 2026:

  • Serie B: 125 millones de dólares ≈ €108 millones.
  • Financiación acumulada: 177 millones de dólares ≈ €153 millones.
  • Colíderes: Maverick Silicon y Light Street Capital.
  • Inversor estratégico: NVIDIA.
  • Otros participantes (nuevos y existentes): Triatomic Capital, Bosch Ventures, Catalight Capital, fondo del Consejo Europeo de Innovación (EIC Fund), The Tate Family Trust, Fine Structure Ventures, Amadeus Capital Partners, Build Collective y Criteria Venture Tech, entre otros.

El uso del capital, según la compañía: escalar operaciones, acelerar el despliegue comercial de iPronics ONE y responder a la demanda de centros de datos de IA. En paralelo, la prensa técnica apunta a seguir miniaturizando el hardware (meter más capacidad de conmutación en el mismo espacio de rack) y a apuntalar la fabricación en volumen —iPronics ya había anunciado en marzo de 2026 una línea dedicada con Fabrinet para ensamblaje y prueba fotónica.

Pasillo de centro de datos con racks de GPUs y cables de fibra iluminados
El cuello de botella de la IA ya no es solo el chip: también es cómo se conectan entre sí.

Por qué importa que entre NVIDIA.

NVIDIA vende las GPUs que alimentan la fiebre de la IA. Si esas GPUs no están bien conectadas, el cliente compra potencia que no aprovecha del todo. Por eso NVIDIA también empuja (y compite en) el ecosistema de redes ópticas alrededor de sus aceleradores.

Que participe en la ronda de iPronics no convierte a la startup en «filial de NVIDIA», pero sí es una validación estratégica: el dinero llega de quien mejor conoce el dolor del cliente final (hiperescaladores y empresas que montan clústeres enormes). Christian Dupont, CEO de iPronics, lo resumió así en el anuncio: con este apoyo pueden acelerar la comercialización y ayudar a que los centros de datos aprovechen al máximo sus GPUs sin renunciar al rendimiento.

En otras palabras: NVIDIA no solo fabrica el motor; también mira quién construye las carreteras. iPronics quiere ser una de esas carreteras reconfigurables.

Qué significa para España y para Europa.

Gran parte del capital de la IA se va a chips lógicos y a fábricas lejanas. La fotónica integrada es uno de los pocos nichos donde centros de investigación y startups europeas compiten de verdad. Una spin-off de la Politécnica de Valencia que levanta más de cien millones de euros con NVIDIA en el accionariado es una señal rara y potente:

  • Hay talento y ciencia aplicables en España más allá del software.
  • El mercado estadounidense (oficina en Santa Clara) sigue siendo el escaparate comercial de la infraestructura de IA.
  • La soberanía tecnológica europea no se juega solo en «hacer una GPU propia», sino también en capas donde sí hay ventaja (fotónica, instrumentación, integración).

Eso no garantiza el éxito: fabricar, cualificar y vender a centros de datos es un camino largo, con clientes exigentes y ciclos de compra lentos. Pero la Serie B compra tiempo y músculo comercial.

Qué puedes sacar en claro si no montas un superordenador.

Si tienes una pyme o un estudio web, no vas a instalar iPronics ONE en el armario del local. Aun así, la noticia cuenta:

  • La IA «barata» en el chat depende de una cadena carísima: chips, refrigeración, red y energía.
  • Cada mejora en la red puede traducirse, a medio plazo, en más capacidad o mejores precios en la nube y en las APIs que usamos.
  • Cuando eliges un proveedor cloud o un modelo, también estás eligiendo (sin verlo) cómo están cableados sus racks.
  • En proyectos a medida, el cuello de botella suele estar en producto y datos; el hardware de frontera explica por qué la infraestructura global se mueve tan rápido.

En Ambigram seguimos de cerca estas piezas de fondo porque afectan a coste, latencia y disponibilidad de los servicios de IA que integramos en webs y paneles. Entender la carretera ayuda a diseñar mejor el coche.

En resumen.

iPronics, nacida en Valencia de la UPV, ha cerrado el 2 de septiembre de 2026 una Serie B de unos €108 millones (125 millones de dólares), con NVIDIA como inversor estratégico y un total captado de unos €153 millones. Su producto, iPronics ONE, conmuta conexiones ópticas programables entre GPUs para que los centros de datos de IA aprovechen mejor la potencia y la energía. No es magia: es fotónica de silicio aplicada a un problema muy concreto —conectar chips de IA sin atascos—. Y es, de paso, una de las noticias europeas más jugosas del semestre en infraestructura profunda.

Fuentes: iPronics / GlobeNewswire — anuncio oficial de la Serie B; El Economista — cobertura en euros y contexto español; Expansión Valencia — ronda y oficina en Santa Clara; optics.org — detalle técnico de iPronics ONE; ipronics.com.

Pieza editorial de Ambigram. No es un comunicado de las compañías citadas. Para un proyecto a medida, cuéntanos qué estás construyendo.